El Gas Natural Vehicular  es un combustible alternativo al petróleo, compuesto principalmente por gas metano. Se trata de un combustible de automoción equiparable en sus prestaciones al gasoil y a la gasolina con la diferencia de es mucho más eficiente que los carburantes derivados del petróleo.

Ventajas

Desde el punto de vista económico con el GNV se consigue un ahorro de un 30% con respecto al gasoil, un 50% con respecto a la gasolina y un 20% en comparación con el GLP.

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ahorro con respecto al gasoil
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ahorro con respecto a la gasolina
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ahorro con respecto al GLP
Con respecto a la normativa de emisiones Euro 4, el GNV emite un 30% menos de dióxido de carbono (CO2), un 65% menos de monóxido de carbono (CO) y un 90% menos de dióxido de nitrógeneo (NOx). No genera azufre (existen motores de gasoil que emiten 18,4 g/hora), ni partículas, ni trazas de plomo ni de metales pesados y garantiza un menor nivel de emisiones tóxicas que todavía no están reguladas. La contaminación acústica queda sustancialmente reducida al tener el motor a GNC un funcionamiento más suave y silencioso.

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menos de dióxido de carbono (CO2)
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menos de dióxido de nitrógeneo (NOx)
El gas natural es más ligero que el aire (a diferencia de los gases licuados del petróleo) y se disipa hacia arriba fácilmente en lugares ventilados, por lo que ofrece gran seguridad de suministro, almacenamiento y consumo.

El GNV está a la cabeza por su accesibilidad, ventajas financieras y comodidad. Así, en el caso de las estaciones de servicio, a diferencia de los combustibles líquidos, el propietario del surtidor no depende de los camiones para el suministro, ya que éste es constante a través de la red de gas. Además, el GNC sólo se contabiliza como consumo después de ser servido. Otras ventajas son la no merma y el mejor control de la existencia almacenada. Sin lugar a dudas, el GNC es el combustible del presente y del futuro.

Dónde repostar